Tambores, violas, flautas y muchos pies - eso es Riverdance. Andamios, cables, montacargas y muchas manos - eso es Stagehands.de. Quien cree que los dos juntos forman un gran caos está muy equivocado: nuestra producción en Friburgo a fines de enero fue la demostración.
En ciudad alemana más austral apoyamos la presentación completa con stagehands, ayuda de catering, guardarropas, azafatas y acomodadoras, así como un conductor de montacargas, corredores y cocinero. Stagehands.de en su máxima expresión.
Ubicación: Arena Rothaus - La arena de 4.800 m² en Friburgo fue cede del evento por tres días en enero. Uno de los tres grupos de Riverdance encantó al público con su programa conocido de baile irlandés - baile en el cual se combina movimientos rápidos de los pies con rigidez del tórax.
Antes de que pueda estallar el júbilo frenético en la sala, había que hacer muchos preparativos. En estrecha colaboración con la dirección de la gira y la persona responsable de la Arena Rothaus, nos encargamos de la planificación y organización completa del personal tras bastidores. Entre otros, tuvo que determinarse la posición del escenario, la división de los cuartos tras bastidores y la posición de los agentes de seguridad. También se consiguió las ofertas para montacargas y extintores.
Hasta veinte danzantes movían sus piernas simultáneamente. El espectáculo multicultural es considerado la producción internacional más grande de todos los tiempos. Sólo en Alemania más de 3,5 millones de personas vieron el espectáculo. En las presentaciones de baile no se ofrece sólo el baile típico irlandés, también hay flamenco español, claqué de los Estados Unidos, kasatschok ruso y otros bailes del este de Europa.
El equipo Corrib (nombre que viene del río irlandés homónimo) pudo deleitarse con comida típica. Nuestro catering se encargó de ello para los cien técnicos, stagehands, los conductores del camión y el bus, y por su puesto al propio equipo irlandés.
Por la estricta prohibición se permitió el consumo de Kilkenny y Guinnes recién después de la producción - ahí sí en medida irlandesa, es decir, ¡el barril!
Su primera aparición pública la tuvo el conjunto Riverdance a fines de abril de 1994 en el concurso Eurovisión. En ese entonces su presentación apenas duró siete minutos, un abrir y cerrar de ojos comparado con el espectáculo actual de varias horas de duración. Sin embargo, esos siete minutos bastaron para hacer vibrar al público y, consecuentemente, llevarlos a su presentación número 5.000 ocho años después.
Si nosotros ya superamos nuestro trabajo número 5.000 después de diez años, no lo podríamos decir, pero no por el alcohol, sino por no haber contado las ofertas que diariamente llegan a nuestros escritorios. En todo caso podemos romper el récord en el desmontaje de las instalaciones. Luces, sonido, rigging y demás instalaciones técnicas y de escenario terminaron bien guardados en el camión en tan sólo 126 minutos. Terminar el día de labores antes de lo planificado ha sido siempre motivo de festejo para todo camionero ;-)
Con 71 ayudantes hasta superamos los danzantes sobre el escenario. Nuestro equipo puede no trabajar tan sincronizadamente, pero en lo que respecta a la velocidad y la precisión, seguro que podemos mantener el paso.
El corredor terminó con un total de 546 km recorridos - ello incluye conseguir vodka barato como sustituto de disolventes comunes y dar negativo en un examen de drogas (la adrenalina no cuenta como estimulante).
También en lo que respecta al diseño no le envidiamos nada al equipo sobre el escenario. Nuestro conductor, Linus, no quiso sacarse su camiseta y chaqueta Stagehands.de, por lo que conduce a artistas de todo el mundo por toda Europa con su nueva imagen Stagehands.
Nuestras azafatas no sólo estaban ocupadas en sus actividades de acomodadoras y vendedoras, si no también como acompañantes en el hospital, pues a uno de los danzantes se le prescribió reposo por tres días por una lesión de tendones.
Después de que se obtuvo el récord, se hizo feliz al conductor del bus y más feliz al camionero, se festejó debidamente. Para ello se sacaron los zapatos de claqué y se descansó por primera vez en tres días. Lo segundo se realizó muy profesionalmente en la sala VIP del club "Nachtschicht" ("Turno nocturno"). La barra del bar se transformó en mesa de masaje y el fisioterapeuta de la gira, Tony, relajó las maltrechas espaldas de los Stagehands.
Agradecemos a todos nuestros hands, ayudantes y azafatas por la grandiosa producción. Para decirlo con las palabras de la canción de Riverdance "Harbour of the New World" ("Puerto del nuevo mundo"): „Every hard load, every dark road leads them on to reach a new horizon (…). Yes, how great each one is worth”. ("cada carga pesada, cada camino oscuro los lleva a alcanzar un nuevo horizonte ... ¡Sí, cuán valioso es cada uno!")